lunes, 29 de diciembre de 2008

[... Romantico Otoño?...]

Puedo oírte gritar,
puedo oírte gimiendo,
cada noche al dormir,
te siento oler a otro,
cada noche te siento distinta_ fría,
cada noche es otro recuerdo,
cada noche es uno que perdí,
cada noche una de tantas de las que te tuve entre mis brazos,
y hoy solo estas en la cama de otro.

Hoy soy de piedra,
frió como tu adiós,
frió como tu mirada o tú ultimo beso,
frió como mis labios en los labios de otra
que no eres tú porque así lo decidiste,
frió como este otoño_ que alguna vez fue de ambos.

El viento sopla fuerte,
y por mi ventana ingresan sombras que no quiero ver,
seres que no quiero recordar,
imágenes que me matan por dentro,
porque eres tu con otro,
porque soy yo con ellas,
porque son todos ellos que me condenan_
por desear y no amar y te culpo yo porque te amo_

Y camino por este otoño_
pisando con fuerzas las hojas secas,
recordando instantes y otros momentos,
y camino solo por el pasto mojado,
recordando aromas como tu cuerpo,
inciensos como en tu pieza
y camino abrigado ocultándome del frió,
porque ya no tengo tus abrazos para no sentirlo_

[...¿Estuvo Bien?...]

Nos aproximábamos al lugar de siempre; el cielo era el mismo, el aire el mismo, su rostro era el mismo, pero mis pensamientos habían cambiado; ella lo sabia, por eso su corazón se comprimía ante la angustia de mi mirada, sus ojos miraban directamente mi caminar, me aproximaba lentamente.
El sol, mudo testigo de mis pensamientos, se entraba lentamente a mis espaldas, mi sombra se alargaba lentamente por el pavimento, como queriendo escapar de mí, pero era demasiado tarde, ya había tocado sus pies.
Frente a frente los dos; el mundo quedo en silencio, haciéndose cómplice de este juego. Me miro directo a los ojos, note que estaban vidriosos (siempre e odiado ese sexto sentido en la mujer), no sabia si besarla o no, si hablar o no, si huir de hay o terminar con todo esto, mire al suelo y me tome la cabeza, levante la mirada y olvide todas las palabras que había unido para hablar con ella, la mire, hice un gesto de dolor y angustia, no tenia palabras y eso ella lo sabia.
Al ver mis torpes movimientos y mi tonto tartamudear, ella me tomo entre sus brazos y diciéndome te quiero, me beso... como nunca me beso y soltándome apresurada me dijo adiós y se fue corriendo.
Me quede hay parado por horas pensando si ¿estuvo bien?, ¿ o no?

jueves, 22 de noviembre de 2007

[Sentado y sólo con un café en el centro]

Es uno de esos días de otoño en que no hace ni frío ni calor. Todo el mundo anda con sus gruesas chaquetas en la mano o abiertas. Todos caminan rápido, miran la hora y siguen avanzando; y en un constante ir y venir de cabezas gachas nadie se topa ni se detiene. A lo lejos una pareja desentona con el ambiente, caminan lento tomados de la mano, sonríen, se abrazan, se miran y se besan; para seguir caminando lento con la cabeza en alto.

Sentado afuera de un antiguo café esta Francisco, quien revolviendo lentamente su café, mira la escena de aquella pareja. Después de un largo suspiro, mira su café, quita lentamente la cuchara, la golpea tres veces contra la taza para dejar caer la última gota, luego la lleva a su boca para terminar dejándola al lado de la taza. Mientras levanta cuidadosamente su café mira aquella silla vacía enfrente de él, sopla con cuidado y bebe un pequeño sorbo, con el mismo cuidado de siempre deja la taza en el plato. Sobre la meza se encuentra un viejo cuaderno, palabras al aire ahí en el escritas, es un poema…

Atardece lentamente,
es otoño en esta ciudad,
esta un poco nublado,
pero es romántico como siempre.

Quisiera tener a alguien a quien contarle,
que santiago en otoño es muy hermoso,
con sus inmensos árboles despojando
sus amarillas y rojas hojas.
Las que el viento hace danzar
con viveza en el cielo,
Por sobre las viejas casas
o sobre viejos adoquines, en el suelo.

Pero aquí me encuentro,
Añorando encontrarte,
imaginándote en mi viejo cuaderno,
sentado y sólo con un café en el centro.

Lo lee cuidadoso, con sus manos temblorosas, levanta la vista como en busca de algo;
no son muchas las mesas del café, pero si, las que ahí están llenas de parejas, menos una, que llama la atención de una manera poco usual; y como no, si sentada y leyendo se encuentra una pelirroja con una linda chaqueta verde, dirán que no junta ni pega; pero ella es muy hermosa.
Nervioso la mira atento, y toma rápidamente su cuaderno…



Quizás eres tu,
No se cuanto llevo esperando,
solo debo sobrepasar la valla de mi cobardía,
y la de los metros que nos separa.

Suspira despacio y mira lo antes escritos, y ya convertido en ceremonia, levanta con cuidado su café, lo sopla despacio, bebe un pequeño sorbo y con el mismo cuidado lo deja sobre la mesa; mientras ella cruzando las piernas lo mira un instante, en seguida da vuelta la hoja y sigue leyendo.
El, sorprendido con esa mirada, toma su cuaderno y sigue escribiendo…

Me regalas una mirada,
y solo con ella me he enamorado,
y es que de tus ojos a nacido
un brillo inesperado.

Levanta la vista con cuidado, como queriendo que no lo vean, por sobre el cuaderno la mira, pero ella sigue leyendo.

¿Abras notado que te miro?
¿te enamoraste de mi mirada?
¿tendré el brillo de los tuyos en la mía?
¿o quizás solo en mi sea tu reflejo?

Con disgusto deja el cuaderno sobre la mesa, y respirando lento, retoma la ceremonia de su café; mientras ella ríe a unos metros, para luego beber su café, y seguir leyendo…

¿Ríes de mis preguntas?
ya entiendo, te parezco gracioso,
o quizás solo sea una risa nerviosa
porque has notado que te has enamorado.

Mientras tanto ella deja su lectura, estira su cuerpo, cruza sus brazos sobre la meza y lo mira directo y esbozando una leve sonrisa ladea un poco su cara, para luego tomar su café, beber un poco y seguir leyendo.

Me miras y me matas,
siento que este es el momento,
me levantare e iré en busca de tu mano,
para caminar juntos con la cabeza en alto.

Solo dame un momento,
no acostumbro a estas cosas,
quizás no me creas, pero soy muy tímido,
y es ahora que me enfrento a mi cobardía.

Llenare mis pulmones con fuerza,
tomare mi ultimo trago de café,
mirare cara a cara mi miedo,
e iré en busca de mi camino.

Caminare con mi vista fija,
en la tuya que no me esquiva,
solo quieres que te levante
y te lleve a caminar lento.


Deja de escribir y saca con fuerza la hoja, sus ojos brillan y sus manos ya no están temblorosas; respira rápido, bebe su último trago de café; busca de su bolsillo unas cuantas monedas las cuales deja al lado de la taza vacía; se levanta con coraje y fija la mirada en ella.
El viento sopla con cuidado, llevando en su camino unas cuantas hojas secas, amarillentas, y mueve el rojo y largo pelo de ella, quien lentamente lo peina con su mano; levanta la vista y fija la luz de ella en la mirada de Francisco, quien con confianza camina en su dirección, se acerca, sus labios están secos y su respiración mas agitada que nunca, su cabeza rápido improvisa unas palabras, abre lentamente su boca y dice:

- ¿caminemos?



Pero el viento no responde, y ella a quedado a tras sentada, mientras el sigue caminando, arrugando con fuerza la hoja y dejándola caer al suelo.
El viento ya no sopla y el ya esta lejos, no ha mirado para atrás, camina con la mirada fija en el suelo, cargando en su espalda todos sus temores y sus miedos.

Ella esta de pie junto a aquel papel arrugado, lo toma, lo abre y lo lee. Despacio camina hasta su meza, se sienta, busca un lápiz y abajo escribe…
- Estaré siempre en aquella misma meza sentada, esperando, porque sí, lo notaste, yo también estoy enamorada.

- Fin -



[fotografias: http://www.staleywise.com/classic_collection.html]


[dedicado] a mi amiga personal... Karen! (liberiangirls) a quien le quedan poquitos dias, antes de emprender su aventura y comenzar un camino que quizas donde termine...
te quiero mucho... y te deseo los mejores colores para tu aventura y todo el exito del mundo!
muak!

jueves, 23 de agosto de 2007

el Principito y el Zorro

- Para mi no eres todavia más que una criatura semejante a cien mil criaturas.Y no te necesito.Y tu no me necesitas...

- No soy para ti más que una criatura semejante a cien mil criaturas.Pero si me domésticas, tendremos necesidad uno del otro...

- Serás para mi, único en el mundo.Seré para ti única en el mundo...

- Si vienes a las cuatro comenzaré a ser feliz desde las tres.Cuanto más avance la hora más feliz me sentiré...

- A las cuatro me sentiré agitada e inquieta, ¡descubriré el precio de la felicidad!...

- Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a que hora preparar mi corazón...


SAINT EXUPERY.
eL pRiNcIpItO

la Rosa

Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…"

¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran!

¿Y esto no es importante?






- El tiempo que perdiste por tu rosa, ¿hace que tu rosa sea tan importante?




SAINT EXUPERY.
eL pRiNcIpItO

miércoles, 8 de agosto de 2007

"...No Concibo el fútbol... sin Protagonismo"... mas bielsista que nunca!!

[frases sacadas de: http://frasesbielsistas.blogspot.com/ ...una increible blog]


...

“Nosotros tenemos que reconstruir una sensación, algo muy profundo: remitirnos a los 14 años, cuando en el barrio nos tocaba jugar contra aquellos rivales a los que les teníamos bronca y no nos importaba nada más que eso, ni el lugar, ni la hora, nada. Porque lo único que nos interesaba, justamente, era jugar”. [M.B.]

Estas fueron las palabras que realizo Bielsa a minutos de iniciarse la final contra boca en el año 1991…

Quizás con palabras como estas finalicé su charla en septiembre próximo en Buenos Aires, cuando debutemos en las clasificatorias a Sudáfrica 2010 contra la poderosa selección de argentina…

Un 14 de septiembre del 2004, Marcelo Bielsa le dice adiós a la selección argentina… “me quede sin energía” son las palabras de bielsa…

Tres años después, bielsa quizás vuelva a argentina… pero ya no defendiendo la albiceleste… sino que sentado en la banca contraria, reflexionando en el camarín de la visita…

Puedo imaginar ese estadio lleno, la hinchada argentina gritando y desgarrando sus gargantas con cánticos y una imagen recurrente que nos viene a la mente…los increíbles comerciales de Quilmes…



Marcelo Bielsa mira fijamente el plantel de la selección nacional… la roja de todas que comienza una nueva etapa, esperando que esta sea una CLASIFICATORIA y NO una ELIMINATORIA más…

Marcelo Bielsa mirando fijamente a sus jugadores y, como es su costumbre, pensando cuidadosamente las palabras que utilizara, dirá:

"En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar. Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre".[M.B.]

A la inminente llegada de Marcelo Bielsa al camarín de la roja de todos como seleccionador nacional, me declaro más BIELSISTA que nunca…

Hasta hace un tiempo atrás me declaraba un absoluto ignorante de la obra de Marcelo Bielsa… y si bien en este momento no es mucho lo que conozco de el… lo poco que ya he leído me hace ser un ferviente admirador de sus ideales…

A grande escala me siento identificado con Bielsa… me gusta y apasiona el fútbol, al nivel de ver lo que mas puedo, y de estudiar las líneas y tratar d entender lo que el Director Técnico plasma en la cancha… pero el loco Bielsa lleva a esto a un estudio mucho mas profundo…

"Siempre tenía a mano una colección de bolígrafos de diferentes colores y pilas de folios de papel: algunos en blanco, otros con líneas y otros con el área marcada.
Lo que hacía
[el Loco], entre otras cosas, era dividir cada partido que estudiaba en segmentos de cinco minutos, anotando con bolígrafo de un color qué equipo controlaba esos cinco minutos; con otro color, las oportunidades de gol; con otro, el porcentaje de posesión; con otro, dibujaba las jugadas; y con otro calificaba con una puntuación del 1 al 10.
Era un trabajo duro. De 10:00 de la mañana a 10:00 de la noche, trajinaba sin parar: grabando, editando, coloreando, haciendo anotaciones. Y construyendo la biblioteca de fútbol más culta del planeta."

Bielsa es un obsesivo… y en especial un obsesivo por el trabajo… y su trabajo es el fútbol… Norberto Scoponi, arquero de newell’s en 1990, le reprocho a Marcelo Bielsa no concentrar con el equipo… El loco lo miro y le dijo… “mientras usted duerme, yo estoy haciendo cosas para que el equipo mejore” [M.B.]

El primero de julio del 2007… el, ahora, ex entrenador de la selección Nacional, Nelson Acosta se refirió a la derrota por 3 goles a cero ante brasil y se lamentaba por los "dos goles de más" que marcaron los rivales en el segundo tiempo.

Como si el uno a cero no fuera una derrota… a minutos de terminado el encuentro… el ex técnico nacional culpaba a historia de este resultado…

"Por algo será que el fútbol chileno no ha ganado nada en noventa años. Yo soy uruguayo, pero tengo treinta años viviendo en el país y cuando en el medio cesen las envidias, los celos y se apoye a la selección, que debe ser el equipo de todos, las cosas pueden empezar a cambiar. Por acá han pasado muy buenos futbolistas y varias generaciones destacadas, sin embargo los resultados no son deseados: por algo será" [N. Acosta]

Ese día Nelson Acosta planteo un equipa para perder contra brasil ojala por un gol… ¿el resultado final?... Robinho por tres… a los 36 de penal… a los 84 y los 86 minutos cuando ya chile estaba desesperado y un equipo sin ideas en la cancha…

…“Yo no concibo el fútbol sin protagonismo. Tengo una atracción exagerada por la victoria. Y el protagonismo es el mejor camino para acercarse a ella. Mi intención siempre es ser protagonista. Creo en eso, me hace sentir seguro. Es más, me siento muy incómodo con la especulación. Desconfío porque la especulación siempre me defraudó, me golpeó. Jamás pensaría un partido especulativo, no protagónico y que el equipo no tenga el objetivo de situarse en el campo contrario. En cualquier cancha y frente a cualquier rival. Hay un empalme más armónico entre la pretensión y la posibilidad. Creo en los líderes, son indispensables porque todos necesitamos ser conducidos. Los momentos difíciles exigen una figura referencial…” [M.B.]

Esta es la explicación del loco por su devoción al ataque… yo quiero escuchar estas palabras en las conferencias de prensa que de el Loco en nuestro país…

Somos chile y no tenemos los jugadores que argentina tiene… no vendemos la cantidad de jugadores que argentina vende, no tenemos las copas que argentina tiene ni la tradición en el fútbol que argentina tiene, ni el prestigio y el nombre que la selección argentina en el mundo posee…
Pero una vez escuche esto… y hoy tomo estas palabras como mi bandera de lucha…

“PORQUE NO TENEMOS NADA! LO QUEREMOS TODO!”



[frases sacadas de: http://frasesbielsistas.blogspot.com/ ...una increible blog]


miércoles, 28 de marzo de 2007

[UNA TONTA OSADÍA, UNA HELADA TARDE DE INVIERNO, EN EL METRO]

Es invierno, hace poco llovió y una leve neblina decora el ambiente. Todo el mundo baja rápido las escaleras del metro con la intención de capear el intenso frío. Pero distingue él; joven, con su abrigo abierto, su camisa blanca rayada afuera y una larga bufanda roja enrollando su cuello.
No es tan alto, ni tampoco tan flaco. De pelo negro y corto, cejas pronunciadas y mirada atenta. Camina despacio, moviendo levemente los hombros, nunca nada lo ha apurado.
A su lado pasa rápidamente una linda joven con sus blancas manos apretadas. Viste con fald
a acampanada blanca con pequeños puntos negros, pantis negras y un cortito chalequito crema.
Quizás fue el movimiento de su largo pelo meciéndose con cada escalón abajo, o quizás la rapidez con la que avanzaba, o solo fue el verla delante de él
tan apurada. No resistiendo la curiosidad de haberle llamado tanto la atención, comenzó a bajar rápido para alcanzarla; es largo el camino para llegar al andén. No los separaba más de tres cuerpo de distancia, él iba con su mirada fija en su nuca; quizás fue eso lo que la hizo voltear, ese leve cosquilleo tras la oreja cuando te miran; él la miro fijo a sus ojos claros, pero ella siguió avanzando más rápido aun. Fue obvio, no lo tomo en cuenta. Pensando él en esto, comenzó a bajar la velocidad, mientras ella se dirigía directo a la entrada del andén, pero él no tenia el boleto, debía comprarlo; así que solo se resigno.
Después de haber echo una corta cola compro su boleto, avanzo, como es su característica, lento hacia la entrada, de igual forma comenzó a bajar la escalera, mientras el metro abajo abría sus puertas; busco con su atenta mirada aquella muchacha; no fue poca la impresión de encontrarse con aquellos claros ojos mirándolo fijo bajar lentamente la escalera, y claro, fue tanta la impresión que comenzó a cor
rer, al tiempo en que aquel intenso sonido de alarma comenzaba a sonar fuerte desde el metro, sabia que podía, llegaría antes de que se cerraran las puertas, amagaba rápido a la gente que en las escaleras se resignaba a no llegar al metro; llego abajo y comenzó a correr aun más rápido, pero era tanta su velocidad que debía frenarse rápido, sino arrasaría con aquella joven de ojos claros, y eso no seria nada romántico (romántico seria que él llegara un segundo antes de que se cerraran las puertas, entonces él jadeante, tomaría un poco de aire, levantaría la vista y estaría ella delante de él, sorprendida y sonriente, con sus ojos iluminados por aquella proeza que hizo él. Entonces, él se presentaría, ella se sonrojaría, pero le daría su nombre, se conocerían y para adelante ¿quien sabe?). Primero debía llegar; el maldito sonido dejo de sonar y quizas sus oidos ya no estalliarian, pero las puertas se cerrarían, así que como oriental en las olimpiadas, tomo un ultimo impulso y se lanzo con el cuerpo hacia atrás, para así caer adentro y no seguir con el vuelo; las puertas se comenzaron a cerrar, y cual seria su sorpresa de sentir sus dos piernas adentro de aquel metro, como una flexible jabalina cayendo a alta velocidad, él cayo seco (si esto fuera una competencia, se levantarían carteles con 10 puntos para él), pero la idea del cuerpo hacia atrás no fue tan buena, porque al cerrarse rápidamente las puertas, una de ellas le golpeo la nuca, perdiendo el equilibrio y cayendo de espaldas al suelo.

– ¡Que no se pare, es peligroso que se pare, le puede dar un derrame!-

Un intenso dolor le quebraba la cabeza, abría y cerraba rápidamente sus ojos tratando de enfocar, solo para encontrarse con una gran cantidad de rostros mirándolo (ok… breve explicación de la escena… es clásico de las películas!, el tipo esta en el suelo y muchas cabezas juntan lo observan, lo cruel eran las sonrisas que muchas caras esbozaban. Opinión aparte, odio esa perspectiva… suelen verse las fosas nasales, los pelos de la nariz y una que otra mucosidad en algunas narices!); Sentía un incesante calor que brotaba desde su cuello, se puso muy rojo y solo recupero el color cuando una dulce mirada se cruzo ante la suya; unos bonitos ojos claros, es ella que con sus ojos brillantes lo miraba; él ya se sentía bien, solo veía todo nublado. Se levanto despacio, la gente se abrió ante su presencia, miro fijo aquella cristalizada mirada y se presento, ella se sonrojo, se puso sus heladas manos sobre la cara y le dio su nombre, mientras todo el mundo miraba atónito aquella escena y espontáneo surgía el aplauso de uno de los asistentes!… sonaba mas menos así… plac! plac! plac!

plac! plac! plac! - Por favor… ¡circulen… no hay nada que ver aquí!
-¡pero denle aire!-
Un intenso dolor le quebraba la cabeza, abría y cerraba rápidamente sus ojos tratando de enfocar, solo para encontrarse con una gran cantidad de rostros mirándolo; Sentía un incesante calor que brotaba desde su cuello, se puso muy rojo y más aun al ver que aun lado de la gente aquellos ojos claros se reían como si un payaso hubiera echo el mejor se sus actos. Se levanto despacio con ayuda de una señora, mientras un hombre mayor le limpiaba el abrigo. Vio que las puertas del metro estaban abiertas, así que despacio salio caminando del metro, mientras escuchaba a su espalda unas tímidas risas. Camino despacio, como es su costumbre, solo esperaba que se fuera el metro, y con el, toda esta historia. Escucho el intenso sonido de alarma y después el “clic” de las puertas cerrándose. El metro empezó a avanzar despacio, él no quería siquiera mirar atrás, solo olvidar todo esto; el metro ya no estaba, y el seguía caminando, lento con su mirada gacha; se sentó, mientras se volvía a llenar de a poco el anden. Sentía los pies de la gente avanzar frente a él, alguien se sentó a su lado, pero él no quería mirar, aun le dolía la cabeza y no solo esta, sino que también su alma; pero un frío rodeo su mano derecha, abrió sus ojos exaltado y miro, encontrándose con unos lindos ojos claros mirándolo. Ella, que le sostenía su mano, se presento, él se sonrojo y sentía sus ojos cristalizarse, pero le dio su nombre, conversaron, se conocieron y de aquí en adelante… ¿quien sabe?